"La constitución de una "cultura escolar" es producto de la combinación de varios factores externos e internos, por ello, su transformación sólo puede ser producto de un proceso que modifique esos factores e involucre al personal docente y directivo en el reconocimiento de los problemas de la escuela y sus causas, así como de los recursos y capacidades de que se disponen para superarlos."
Rafael Riofrio Tacurí
Este trabajo tiene como
finalidad analizar el papel de la cultura escolar como generador de cambios en
la escuela, para este fin se ha tomado como base el articulo titulado “Cultura
Escolar y Cambio Curricular” de Antonio Bolívar.
Ha manera muy particular este
trabajo integra temas que se han visto a lo largo del módulo, es interesante
ver como se entrelazan y contribuyen a una mayor comprensión de la complejidad que
existe de tras de la batalla entre lo instituido y lo instituyente.
Palabras clave: cultura,
escuela, cambio, currículo, innovación.
A través de los años la
definición de cultura escolar ha sufrido cambios, sin embargo, estudios señalan
que no existe una definición única en este tema. Una de las más conocidas y
también más recientes es la dada por Deal y Peterson “La cultura escolar está
compuesta de reglas y tradiciones no escritas, normas y expectativas que
permean todo: la manera en que gente actúa, cómo se visten, de qué hablan, si
buscan o no ayuda en sus colegas y cómo se sienten los docentes acerca de su
trabajo y de sus estudiantes”
Es decir, la cultura escolar
esta comprendida por valores, costumbres y creencias compartidas por un grupo
escolar que les brinda dirección y propósito.
En actividades pasadas sin
hondar mucho en el tema se analizaron los significados de institucionalización,
instituido y fuerzas instituyentes. En esta ocasión se puede apreciar de una
forma mucho más practica y menos teórica como se desarrollan en el proceso de
integrar cambios curriculares en las organizaciones escolares.
En las palabras de Rudduck
muchas veces se tiende a subestimar el papel que juega la cultura escolar y del
aula para adaptar, aceptar y rechazar innovaciones, ya que en muchas ocasiones
estas entran en conflicto con los valores y estructuras dominantes de la
cultura escolar.
Podemos entender que el éxito
en la adopción de nuevos cambios se encuentra íntimamente ligado a la cultura
ya existente. Entre menos discrepancias existan entre la cultura que ya ha sido
adoptada por el ente educativo y los cambios que se deseen llevar a cabo será
más sencilla la transición a la implementación de nuevos procesos, métodos y
herramientas.
Al ser los profesores el
puente para la transmisión del conocimiento y en gran medida de la cultura
escolar juegan un papel importante en la adopción de los nuevos cambios, el
grado de apertura al cambio que posean, la actitud con la que hagan frente a la
innovación y sus creencias marcaran en gran medida la resistencia al cambio o
la aceptación de este.
Es así que cada organización
educativa deberá implementar de acuerdo a la cultura escolar muy particular de
cada una, los diferentes cambios curriculares, ya que como vimos cada escuela dependiendo de sus
circunstancias muy particulares tendrán diferentes culturas y para se lleguen a
institucionalizar deberán apegarse lo mas posible a la cultura ya existente,
eso dependerá de la flexibilidad y visión de los administradores, ya que
tendrán que tener o desarrollar habilidades para que toda la estructura de la
escuela las adopte de la forma mas natural posible y progresivamente las
discrepancias se atenúen.
Como lo menciona Fullan
“Cambiar las estructuras formales no es lo mismo que cambiar las normas,
hábitos, habilidades y creencias”. Si bien, en algunos casos será importante
realizar cambios en los anteriores rubros, los cambios curriculares pueden
darse apegándose a las normas, hábitos, habilidades y creencias que son
impulsadas por las culturas escolares, esto con la finalidad de que sean
acogidos de una mejor manera.
Se deberán de realizar
dinámicas, capacitaciones y diferentes actividades con el propósito de adoptar
la innovación y renovar a los integrantes de la escuela, con la esperanza de
institucionalizar los cambios y estos se adopten como parte de la cultura
organizativa ya establecida.
La cultura de una escuela está
constituida por lo que sus integrantes, hablan, realizan, profesan, piensan,
entre otros cotidianamente en la escuela, por lo tanto, cualquier propuesta de
cambio deberá involucrar una reconstrucción de la cultura misma. “El proceso de
reconstrucción de los centros se refiere, igualmente, a las funciones,
procesos, y estructuras que puedan generar internamente las dinámicas de
mejora. Esta reconstrucción cultural conlleva un proceso de aprendizaje…”
Con lo anterior podemos asumir
que se deberán llevar actividades donde diariamente de forma personal y
colectiva se puedan ir reconstruyendo nuevos significados hasta lograr su
institucionalización.
Conclusión
Cada centro escolar tiene una
cultura escolar que le caracteriza, algo así como su propia huella dactilar, si
bien algunas tendrán cierto parecido no serán iguales en su totalidad, ya que
cada cultura escolar tendrá como base las circunstancias políticas, económicas,
geográficas, climáticas, sociales, entre otras que influyen directamente en la
forma de pensar y proceder de los integrantes de dicho centro escolar.
Es importante comprender esto,
ya que en gran medida que se entienda la forma de proceder, las costumbres, los
valores y creencias de los integrantes se podrá poner en marcha diversas
actividades cotidianas que ayuden a la adopción de cambios innovadores para el
mejoramiento de procesos, métodos, contenidos y herramientas.
Referencias
Bolívar, A. (1996).
Cultura escolar y cambio curricular.
Deal y Peterson, K. D.
(2009). Shaping School Culture: Pitfalls, Paradoxes, & Promises
(Configuración de la cultura escolar: Dificultades, paradojas y promesas).
San Francisco: Josey-Bass.
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